
Muchas personas deciden vaciar su vivienda antes de ponerla a la venta. Piensan que así será más fácil enseñarla o evitarán el desgaste del día a día. Sin embargo, lo que parece una buena idea puede convertirse en un obstáculo. Es lo que se conoce, de manera informal, como el “síndrome de la casa vacía”.
Diversos estudios del sector muestran que las viviendas que transmiten sensación de hogar se venden más rápido. Según la Asociación de Home Staging de España (AHSE), preparar adecuadamente una vivienda y evitar que tenga un aspecto frío o desangelado reduce de forma significativa los plazos de venta.
Los datos respaldan esta tendencia
Las encuestas de la AHSE reflejan la importancia de preparar correctamente una vivienda. Estudios anteriores muestran que el 75% de las propiedades acondicionadas se vendieron en menos de 90 días y el 55% en menos de 40 días. Datos más recientes indican que el 72% se vendió en menos de 60 días y el 62% en menos de 40 días.
¿Por qué una casa vacía suele tardar más en venderse?
Falta de calidez y conexión emocional: Una vivienda amueblada y cuidada ayuda al comprador a imaginar cómo sería vivir en ella. Los muebles, la decoración y los pequeños detalles aportan sensación de hogar. En cambio, una casa vacía suele resultar más fría e impersonal.
El desgaste se percibe más: Aunque la vivienda esté limpia, el vacío hace que cualquier defecto destaque más. Una pared con marcas, una persiana deteriorada o una estancia sin vida pueden transmitir una imagen envejecida y aumentar la percepción de que serán necesarias reformas.
Fotografías menos atractivas: Los espacios vacíos son más difíciles de mostrar en los anuncios. Sin elementos de referencia, las habitaciones pueden parecer más pequeñas y es más complicado que el comprador visualice su potencial.
¿Qué hacer si tu vivienda ya está vacía? Una casa desocupada también puede resultar atractiva si se presenta correctamente. Para ello, es fundamental contar con asesoramiento profesional. Un experto puede ayudarte a destacar los puntos fuertes de la vivienda y a crear una mejor experiencia para los compradores.
Una pequeña inversión en decoración, iluminación o mobiliario puede marcar una gran diferencia. Incluso existen opciones de home staging virtual para mejorar la imagen de la vivienda en los anuncios.
Preparar la vivienda es tan importante como ponerle precio
Vender una casa no consiste únicamente en publicarla y esperar. La forma en la que se presenta puede influir directamente en el tiempo de venta y en el precio final. Por eso, contar con profesionales que conozcan el mercado y sepan cómo mostrar todo el potencial de una vivienda puede marcar la diferencia entre una operación larga y complicada o una venta más rápida y satisfactoria.